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No es lo mismo un comedor que usas a diario que uno ‘oficial’, que abrís a las visitas en contadas ocasiones. Tampoco es igual si tenes o no chicos, para elegir un modelo que se limpie fácilmente; si entran o no las sillas con brazos bajo la mesa… En la elección de la silla perfecta entran en juego distintos factores, como la estética, la comodidad o las dimensiones de la estancia, que nos hacen decantarnos por uno u otro modelo. Este es de Gobi.
Y encajar en la decoración del resto de la casa. Las sillas de comedor deben integrarse y, sobre todo, gustarte. No te apures en la elección: busca, compara, imagina cómo quedará no solo con tu mesa sino también con el resto de elementos y, finalmente, compra, si estás segura de que el color, la forma y el estilo es lo que te pide tu espacio.

LA MEDIDA PERFECTA
Ante todo, debe estar a la altura de la mesa, para que no estés ni demasiado baja ni demasiada alta. El asiento suele ser de unos 45 cm de alto y unos 50 de profundidad, de manera que al sentarte las piernas formen un ángulo recto con el suelo. Respecto al respaldo, nunca superior a 110 cm, para que no te sientas en un incómodo trono, donde tus cervicales sufran y la cabeza no pueda echarse hacia atrás o girarla. La CAB, diseñada en 1977 por Mario Bellini, es, además de una pieza escultural, un ‘vestido’ que se adapta a distintas situaciones de vida u comedor. Ahora hay una versión disponible XL, de 5 cm más profunda y 4 cm más ancha.

EL MEJOR MATERIAL
Las de madera son buenas aliadas de todos los estilos: clásico, contemporáneo, rústico… Vigila su peso real y visual, ya que los modelos macizos suelen moverse con más dificultad y acaparan mucha atención. Las de metacrilato, resino o fibra de vidrio son modernas, ligeras y resistentes, por lo que resultan perfectas para comedores de uso diario o con niños. Las de hierro o metálicas acompañan a los ‘looks’ industriales, creando ambientes llenos de personalidad. Si tienen el asiento curvado son mucho más cómodas.

LAS MEJORES TELAS
Además de ser muy confortables, se sienten bien con cualquier estilo decorativo, según la tapicería que elijas. Puedes jugar a combinar estructuras clásicas con telas alegres y divertidas; dejarte seducir por la sofisticación del terciopelo, tapizarlas a juego con las cortinas de flores o elegir una tela lisa en un color ‘sufrido’, para que resista y disimule el trote diario y las manchas.

PROBALAS
¿Es demasiado duro el asiento, no te recoge la espalda, resulta demasiado rígida…? Además, de mirarla con ojos de experta, debes sentarte en ella lo suficiente para comprobarlo de verdad, ya que todas resultan cómodas en tiempos cortos. También es importante ver si pesa, recostarte para comprobar que después de un rato, no te duele todo… No compres a la primera, ni siquiera a la segunda, ya que su comodidad te asegurará largas sobremesas.

La buena receta de un ‘comedor 10’ pasa por elegir las sillas de acuerdo no solo con los muebles sino también con el volumen de las diferentes piezas. Así, el espíritu industrial es muy adecuado para espacios totalmente abiertos, o uno pequeño, con sillas de modelos transparentes, que limiten el desorden visual de la sala. De la misma manera si tienes una mesa imponente, apuesta por diseños más discretos y viceversa.

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